Raphael Dómine

Raphael Dómine

domingo, 19 de junio de 2011

Agonía

A veces escucho al viento
susurrar tu nombre,
en esas noches que te pienso…

Mis labios se han negado
a probar otros labios,
a sentir más placeres,
su único deseo,
el único placer que necesitan
es besar esa boca tuya
que va mas allá de la fantasía…
Siento unas ansias locas,
un deseo incontenible
de estar a tu lado,
unirnos en un tierno beso,
soñar despiertos,
amarnos toda la noche,
y juntos caer en  los brazos de Morfeo…
Y es que debo aclarar
que no hay placer más grande,
ni pecado, ni virtud que se comparen
con el deseo que tengo
de estar por siempre a tu lado…
Es difícil esperar,
para un amante desesperado
y es que solo quiero estar
contigo por siempre a mi lado…

Toma mi cuerpo
como tú más valiosa posesión,
 cuida bien este dañado corazón
que desde hace tiempo ya te pertenece
por que sin ti no hay amor,
ni muerte ni vida,
solo existiría
una tormentosa agonía…

Raphael Dómine

viernes, 17 de junio de 2011

el sabor de tu cuerpo

Mi mente no puede dejar de imaginarse
el sabor placentero de tu carne…

Hace poco mientras jodiamos,
en lo más intenso de aquella faena
enloquecí y mientras devoraba tus senos
con los más fervientes besos,
vino a mi mente una grandiosa duda,
una traumante y melancólica duda
tu cuerpo tendría un buen sabor?
 Me viaje tanto en ese pensamiento
que sin darme cuenta ya me encontraba
mordisqueando tus pezones,
tus gestos eran placenteros,
pero no dejaban de mostrar dolor,
pediste que no parara, que sentías que estallarías
lejos de calmarme, eso me provoco mas,
y devore todo tu bendito cuerpo
a besos y mordiscos, mi cuerpo llego a un momento
de lujuria intenso, a un trance del cual era muy difícil salir
solo me detuvo tu grito de horror
ahogado entre esas cuatro paredes de soledad,
cuando viste que tu cuello comenzaba a sangrar…

Tuve que detenerme a pesar de no quererlo
y ofrecer mi mas hipócrita disculpa
excusándome con el “no sé que me paso”
la herida en ese hermoso cuello no era muy grande
ni mucho menos profunda, pero se notaba más
que cualquier romántico chupetón,
me agradeciste por la faena y pediste que calmara
mis impulsos de bestialidad, y con un beso saliste de aquella habitación
dejándome solo con el sabor de tu sangre
impregnada en cada una de mis papilas gustativas…

Desde ahí no he podido dejar de pensar
en lo mucho que me gusto el sabor de tu sangre
e imaginarme el sabor de tu cuerpo,
no me refiero a ese sabor salado,
que todos conocemos al lamer por primera vez
un cuerpo desnudo, sino mas bien me refiero
a la forma más literal de la expresión
“saber el sabor de tu cuerpo,  de tu carne”

Ayer imagine una cena,
en una mesa grande con solo dos sillas
de un lado estaría yo y del otro lado tu cadáver,
habría un candelabro en el centro,
y una charola con el platillo principal,
tu carne sazonada con una salsa de almendras,
todo este bendito y prohibido festín
estaría acompañado por un espagueti como a la boloñesa
solo que en vez de albóndigas pondría pedazos de tu cerebro,
y una botella de vino combinado la mitad un tinto español,
y la segunda mitad seria tu sangre,
dos copas servidas, un costillar en tus jugos,
sin olvidar el postre un Collins de limón con tus ojos de adorno…

Es por eso que ya no te puedo ver,
se que si sigo viéndote estas fantasías no bastaran,
tendría que arrebatarte la vida y cocinarte,
no es que no lo quiera hacer,
es solo que me da miedo saber,
que tu carne no tuviera tan buen sabor…

Raphael Dómine

martes, 14 de junio de 2011

debo decirte que me gustas

Me gustas mucho
creo que debí decirlo hace tiempo,
pero es que a veces pareces
tan distinta precisamente a eso que me gusta de ti…

Si hay algo que odio
es que las personas traten de cambiar
eso que tanto las caracteriza,
como si trataran al igual que
Grenouille
crear una nueva y fabulosa esencia,
sería como si Sade dejara de flagelar nalgas
o como Sor Juana sin escribir poesía,
solo por que alguien les dijera que estaba mal lo que hacían…

Es por eso que odio todo eso
en lo que te estás convirtiendo,
odio tu idolatría pendeja,
y tus prejuicios auto inducidos,
odio mirarte a los ojos y saber que nunca podrás ser mía
aunque lo desearas tanto o más que yo,
odio saber que mientras más te conozco
mientras mas te tengo cerca,
nuestros corazones se alejan mas
y todo esto debido a que intentas ser
alguien que no eres,  alguien que nunca podrás ser…

Y quiero que quede claro
que no te digo esto para fastidiar,
ni para que hagas algo que no quieras hacer
solo lo digo para que sepas
que no tienes que cambiar
para que la gente te quiera,
para que a la gente le puedas gustar
quizá no sea yo el único que piense que
antes estabas mucho mejor…
 

Solo quiero decirte que me gustas
por que aun estoy a tiempo
no quisiera que lo supieras
cuando ya no lo sienta,
cuando termines con todo eso
que me gusta de ti…